Estos ligamentos consisten en dos haces, que ambos trabajan de forma sinérgica para controlar la traslación y rotación axial de la rodilla. El ligamento cruzado anterior tiene una longitud intraarticular de 32mm que podría variar según la posición de la articulación. El ligamento cruzado posterior tiene una longitud aproximadamente de 37-38mm.
Ha incrementado el número de personas que practican deporte como el fútbol, esquí, hockey, etc, por lo que la incidencia de lesiones en estos ligamentos ha ido aumentando. Por lo tanto, es relevante comprender el mecanismo y las características clínicas de la lesión para poder identificar si tiene algún grado de inestabilidad.
En la fase aguda se podrían considerar presentar los siguientes:
La administración de gadolinio se utiliza en situaciones especiales como en la sinovitis villonodular, es una proliferación sinovial benigna, asociada a depósitos de hemosiderina, que se origina en las articulaciones, bursas o vainas tendinosas.